16 - ESTILOS DE VIDA SANA PARA LOS JOVENES: TIEMPO LIBRE Y RECREACION

  ADOLESCENCIA, SALUD INTEGRAL Y EMBARAZO PRECOZ. DOCUMENTO ESPECIAL Nº3, OCTUBRE 1994. MSP-UNICEF. URUGUAY

Estilos de vida sana para los jóvenes: Tiempo libre y recreación

Dra. Raquel Zamora Cabral (*)

El individuo se inserta en la sociedad a través de diferentes tipos de actividades. Por un lado están las obligaciones que deben cumplir, fisiológicas (sueño, alimentación), profesionales, escolares, familiares, que constituyen el tiempo obligatorio; por otro los compromisos asumidos, religiosos, políticos, sociales, que constituyen el tiempo comprometido y por último están las diferentes actividades recreativas, artísticas, intelectuales, físicas, sociales, que constituyen el tiempo libre. En realidad estos dos últimos tiempos están a veces superpuestos; la actividad recreativa puede convertirse en una actividad comprometida, porque se establece un compromiso ante una determinada institución o grupo social.
Pero lo importante, más allá de las denominaciones, es que el individuo pueda gozar de un tiempo para sí, un “tiempo del ser” en el que elige libremente y según su voluntad, entre el descanso, el entretenimiento, el desarrollo, o el servicio voluntario.
El cultivo del tiempo libre cumple varias funciones, que para el caso del niño y el adolescente destacamos: aceptación de su propio aspecto físico y desarrollo del cuerpo, comprensión de sus procesos psíquicos, construcción de la independencia emocional de los padres y otros adultos, establecimiento de relaciones serias y nuevas con los compañeros del otro sexo, toma de conciencia de la propia originalidad y creatividad, formación de una escala de valores que le permita integrarse a la comunidad y prepararse para el desempeño de funciones sociales, aprovechamiento de los influjos de la cultura, información en todos los campos ( religioso, político, artístico, entre otros) despertar de ideales y encauce de los mismos, es decir, lograr un desarrollo integral de la personalidad.
Evidentemente el que estos objetivos se cumplan dependerá de la calidad de ese tiempo libre. Cuando éste es bien utilizado entonces sí propiciará el enriquecimiento de la personalidad y la realización humana; cuando es mal empleado puede convertirse en un tiempo nocivo para el individuo y la sociedad, y en el joven, en particular, pueden aparecer todo tipo de conductas desadaptadas, como delincuencia, drogadicción, e intentos de autoeliminación.
Dentro de las actividades recreativas que pueden realizar el adolescente, están las físico-deportivas que lo invitan a la expansión y desarrollo de su ser biológico y las actividades socio-artístico-culturales como la lectura, la música, el teatro, la pintura, la danza, la radio, el cine, la televisión.
El deporte favorece el desarrollo físico, estimula las interrelaciones sociales y promueve la autoafirmación ene le joven.
La lectura es una de las actividades que, iniciada en épocas tempranas de la vida, se mantiene y aumenta con la edad llegando a un máximo en la primera etapa de la adolescencia. Al comienzo se lee exclusivamente como entretenimiento o diversión; posteriormente a medida que


(*) Médica Pediatra, Médica Psiquiatra, con actividades asistenciales, docentes y de investigación en adolescencia.
la lectura, con la finalidad de adquirir conocimientos cobra importancia, se va limitando el tiempo
disponible para la anterior. El hábito de la lectura, así como la cantidad y calidad de lo que se lee, están determinados por las influencias familiares, el nivel socioeconómico, el nivel intelectual del adolescente.
Por otro lado, el adolescente no permanece indiferente frente a la posibilidad de realizar actividades artísticas. El arte refleja muchos atributos humanos como amor, belleza, inteligencia, sexo, historia, gloria, riqueza y aún decadencia. Por esta razón, a través de las actividades artísticas, ya sea como espectador (receptor) o como actor (emisor) el adolescente tiene la posibilidad de entrar en comunicación emocional directa con los valores del sistema cultural. Las actividades culturales como el cine, la televisión y la radio tienen enorme importancia social por la influencia que ejercen sobre los jóvenes al ser medios masivos de comunicación de ideas y costumbres.
Estos medios, especialmente la televisión, tienen efectos positivos y negativos sobre el adolescente, los que van a depender por un lado del nivel de estabilidad del joven y por otro del uso que haga de la televisión. Ha sido comprobado que el adolescente que presenta desajustes, ya sea en el plano familiar como en el de las relaciones con coetáneos, busca en la televisión los modelos que no puede obtener a partir de las relaciones interpersonales de su entorno. Cuanto más intenso es el desajuste, más se inclina a los medios audiovisuales que son los que le proporcionan los modelos de imitación a través de los cuales aprende a veces equivocadamente a manejar la agresividad. También se ha hablado del impacto negativo que posee la televisión sobre las tareas escolares, en función de las horas semanales dedicadas a mirarla, así se ha demostrado que cuando supera las quince horas semanales repercute en forma negativa en el rendimiento escolar.
También se deben tener en cuenta actividades sociales como el baile, en las que el joven va aprendiendo a expresar con un lenguaje corporal las formas de actuar y sentir de su grupo.
Entre las actividades realizadas por los jóvenes en su tiempo libre, están la concurrencia a encuentros gremiales y políticos que los van preparando para su adecuado desempeño de sus tareas cívicas, así como la incorporación a grupos de acción social que les enseña a vivir grupalmente, cooperando y apoyando a otros.
La recreación puede ser clasificada en informal y organizada. La recreación informal ha sido definida como una experiencia que se produce, la mayor parte de las veces, de manera circunstancial, existiendo o no la voluntad del sujeto de vivirla; la recreación organizada, como la experiencia que tiene lugar debido a una acción deliberada, consciente y permanente, originada ya sea por un grupo sociocultural, ya sea por otro sujeto al cual el que vive la experiencia se adhiere libre y voluntariamente, de modo consciente. La recreación organizada dirigida a niños y jóvenes debe tener como objetivo el constituirse en un complemento valioso de la educación familiar y escolar para ayudar a un desarrollo sano de la personalidad.
Debe proporcionarse a niños y jóvenes una amplia gama de alternativas de acción y de experiencias que les permitan su superación constante.
Los programas de recreación organizada deben ser elaborados teniendo en cuenta todas las condicionantes que han sido ya mencionadas, adaptarse a las realidades regionales y locales y considerar las diferentes problemáticas específicas (familiares, anormalidades o limitaciones físicas o psíquicas, etc).
Es importante tener en cuenta el lugar donde se realizarán las actividades recreativas. Deben estimularse las actividades al aire libre, que ponen al niño y joven directamente en contacto con la naturaleza y esto conlleva a la imperiosa necesidad de planificar ciudades y viviendas enfocando la utilización del tiempo libre que en su mayor parte transcurre en la casa. Deben estimularse las idas a centros sociales y deportivos, plazas públicas, clubes, playas.
Otro aspecto importante a considerar es con quién se comparten las actividades recreativas. Por evolución natural de esta etapa, el joven comienza a preferir como compañeros de juego a sus pares; esto no significa un alejamiento total de su familia o por lo menos debe evitarse. Los encuentros familiares con fines recreativos deben incentivarse por la labor que , cumplen en la higiene familiar; por ello hay que buscar que propicien la participación activa y la comunicación familiar y que no queden reducidos a compartir el tiempo frente a un televisor. La formación de personal especializado en recreación debe jugar un papel jerárquico. En los países donde no hay profesionales específicos en dicha área, o no alcanzan a cubrir las necesidades se ha propuesto capacitar a los trabajadores sociales.
Evidentemente la recreación organizada requiere la elaboración de programas con fines, objetivos, contenidos, tipos y formas definidas que, para cada zona o país contemplarán los diferentes puntos discutidos de acuerdo a los resultados que arrojen los estudios exploratorios sobre el tema que, como en todos los casos en que sea necesario preparar proyectos concretos, deberán obtenerse de la población a la que estarán dirigidos.
Considerado lo poco estudiado del tema en el Uruguay, el equipo de trabajo de la Policlínica de Adolescentes del Hospital Pereira Rossell realizó, en el año 1985 una investigación sobre tiempo libre y recreación en adolescentes estudiantes de Enseñanza Media (12 a 20 años). Esta investigación permitió aproximarnos y analizar la multiplicidad de situaciones que pueden presentar en la realidad respecto a la utilización del tiempo libre y las actividades recreativas de nuestros jóvenes.
Del análisis de parte de los resultados se llegó a las siguientes conclusiones, acerca de los estudiantes encuestados:

•    Pasaban la mayor parte del tiempo libre en el hogar.
•    En cuanto a las actividades recreativas realizadas, se encontró que: las cuatro más practicadas fueron en orden jerárquico: deportes, mirar televisión, escuchar música a solas, lectura; entre las nunca realizadas se ubicó en primer lugar el la actividad gremial o política.
•    Cerca de la mitad, no tenían acceso a la recreación organizada; los que sí la tenían lo hacían a través de instituciones socio-deportivas privadas y en segundo lugar el Estado.
•    Casi la mitad de los estudiantes estaban desconformes con la cantidad del tiempo libre que poseían y con la forma de utilizarlo.
•    Las actividades deportivas más realizadas fueron el fútbol y el básquetbol para el varón, la gimnasia y el voleibol para la mujer.
•    El tipo de música más escuchado muy  por encima de los demás, fue la moderna en inglés.
•    La lectura era realizada a través de revistas y libros. El varón se inclinó más por la lectura fácil de revista de acción, misterio o humor. La mujer jerarquizó más por los libros con temas de amor.
•    Para ir a bailar prefirieron los locales sociales en primer término y luego las casas de familia.
•    Las actividades artísticas eran realizadas sólo por un tercio de los adolescentes, perteneciendo en su mayoría a un nivel socioeconómico medio.
•    El consumo de televisión fue mayor a 20 horas semanales siendo los varones los que más la miraban. Ellos prefirieron los programas de acción, los humorísticos y los deportivos. Las mujeres prefirieron en primer lugar los teleteatros.
•    El consumo de radio fue mayor a 15 horas semanales. Las mujeres fueron más escuchas eligiendo casi en forma exclusiva las emisiones musicales. Para los varones en cambio si bien los musicales fueron los predilectos, aparecieron también los deportivos y los noticieros.
•    Además de la variable sexo, que demostró indudablemente influir en el comportamiento recreativo, se vieron las influencias del nivel socioeconómico, núcleo familiar, lugar geográfico de residencia, orientación en los estudios. Así por ejemplo, a medida que el nivel socioeconómico aumentaba, se encontró que los jóvenes compartían más su tiempo libre con coetáneos y menos con la familia, tenían más acceso a la recreación organizada, participaban más en actividades grupales, de acceso más costoso, miraban menos televisión y escuchaban más radio. Los adolescentes del nivel medio se destacaron por realizar mayor proporción de actividades artísticas, leer más cantidad de libros y concurrir más veces al teatro.

El nivel socioeconómico influyó también en la conformidad con la utilización del tiempo libre, a medida que descendemos de medio disminuye el nivel de conformidad. Por otro lado se encontraron diferencias en las razones que motivaban la disconformidad. Los estudiantes de clase obrera se encontraban con padres que los restringen en sus aspiraciones, los de clase media manifestaron limitación económica para realizar lo que querían y fueron los de mejores recursos los que tenían más dificultades para encontrar una actividad que los satisfaga.
En cuanto al núcleo familiar se encontró que los hijos de padres separados por divorcio o fallecimiento mostraron preferir más actividades de recogimiento y solitarias tipo lectura y escuchar música a solas, dibujar y escribir, que aquellos que cohabitaban con ambos padres. Fenómeno semejante ocurrió en aquellos que presentaban ausencia  de hermanos en el hogar.
En cuanto al lugar geográfico se encontró que los montevideanos pasaban mayor parte de su tiempo libre con coetáneos dedicando más horas al deporte y a salidas sociales como bailes, mientras que los jóvenes de otros departamentos pasaban mayor parte don su familia, consumiendo más televisión y radio así como realizando más actividades artísticas como la expresión musical y la corporal.
En cuanto a la orientación en los estudios se encontró que los estudiantes de oficio en relación a los de bachillerato realizaban menos actividades deportivas, leían menos, al mirar televisión el programa más elegido era por encima de todos el teleteatro, al escuchar música, si bien más de la mitad prefirieron la moderna en inglés, un porcentaje no despreciable escuchaba en español (moderna o cumbia).  
Los resultados hasta aquí enumerados ilustran parcialmente los arrojados por la investigación, que por supuesto son válidos para la población estudiada pero que han permitido inferir algunas conclusiones más generales sobre el comportamiento recreativo de nuestros adolescentes. Será muy interesante compararlos con los de la actual investigación y así poder tener un conocimiento más amplio sobre nuestros jóvenes y su tiempo libre.

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