ALZHEIMER: TRASTORNOS DEL SUEÑO

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Introducción

Resulta muy frecuente encontrarse con enfermos cuyo ciclo del sueño y la vigilia están alterados, quienes no pueden dormir de noche (insomnio y noctambulismo) y presentan dificultades para mantenerse despiertos durante el día (somnolencia diurna). Hay una inversión del ciclo vigilia-sueño. Algunas personas ya no son capaces de distinguir cuándo es de día o cuándo es de noche. Muchos enfermos se muestran inquietos por la noche, se levantan, se visten, van a la cocina, algunos incluso intentan salir por la noche. Este comportamiento, resulta irritante para los familiares, con frecuencia va acompañado de una constante dormitación diurna, que en muchos casos es responsable de un mal descanso nocturno.

Trate de identificar las causas que pueden ocasionar el hecho que la persona presente estos problemas, para que así Ud. pueda  afrontar de una mejor manera este tipo de situaciones, que hacen más difícil su tarea como cuidador, ya que el interrumpir el sueño nocturno es una de las mayores causas de agotamiento.

Casos de familia
 
ì     “Mi papá se levanta todas las noches ya cuando ya todos hemos conciliado el sueño. Como si fuera de día empieza a caminar por el apartamento de arriba abajo, desocupa cajones, entra en la cocina, saca las ollas, organiza la maleta para irse a “su casa”, se viste y difícilmente podemos convencerlo de que es de noche y es hora de dormir. Aunque hemos tratado de armarnos de paciencia terminamos por perderla. Poco o nada parece importarle lo que digamos o hagamos, pues parece obstinarse aún más en su propósito”.

ì     “Mi mamá hasta hace poco dormía toda la noche sin ningún problema. Últimamente ha comenzado a levantarse en la mitad de la noche; quiere bañarse y vestirse, pues insiste en que tiene que ir a trabajar. Se sienta largas horas en la sala, llora, va al patio, baja la ropa colgada o insiste en buscarnos conversación a altas horas de la noche. Durante el día apenas si logramos mantenerla despierta y ninguna actividad parece entretenerla”.

ì     “Mi tía es una persona sola y vive con mi mamá y conmigo desde que le diagnosticaron Alzheimer. Su horario de sueño se ha afectado enormemente y a duras penas logramos que se levante a las 11:00 a.m. En la noche, en cambio, no para un instante, entrando y saliendo en forma persistente de la alcoba de mi mamá, insistiendo en volver a su casa. Mi mamá es una persona de edad y, como era de esperarse, esta situación también está afectando su salud”.

 
Posibles causas de las alteraciones del sueño

Fisiológicas o médicas

ì     Daño en el cerebro: como parte de la enfermedad se ve afectado el reloj biológico que tenemos y que es el que regula y dirige nuestros patrones de sueño.

ì     Dolores, malestares y enfermedades: problemas cardíacos, diabetes, úlceras y artritis entre otras.

ì     Infecciones urinarias: pueden provocar  que la persona se sienta incómoda y quiera ir al baño a cada momento.

ì     Hipnóticos o sedantes: administración inadecuada de ellos.

Ambientales

ì     Temperatura: mucho frío o calor

ì     Sonidos o ruidos: medio ambiente poco tranquilo que le impide dormir. Oír, escuchar o sentir cosas que no están presentes.

ì     Iluminación: mucha o poca luz, puede provocar desorientación y miedo en la persona.

ì     Horarios de descanso: acostarse muy temprano o haber dormido la mayor parte del día.

ì     Actividad física: poco o mucho ejercicio o actividad durante el día. Podrá sentirse agotado, acelerado o tenso.

ì     Sentir hambre o sed.

ì     Ingesta de líquidos: haber tomado muchos líquidos, alcohol o cafeína antes de irse a dormir.

ì     Irritabilidad: agitación provocada por algún enojo o reacción catastrófica.

ì     Sueños perturbadores: no se pueden discernir de la realidad.

Estrategias
 
1. Consulte a su médico

2. Modificaciones del entorno:

ì     Trate de mantener un ambiente agradable, relajante y que invite a dormir.

ì     Habitación ordenada y aireada.

ì     Vele por la seguridad del entorno: cerciórese de que la casa esté segura, controlando aquellos sitios por los que pueda salirse o caerse. Cierre con llave puertas y ventanas. Preste atención a la seguridad de la escalera; quite muebles u objetos que constituyan un obstáculo a su camino para evitarle caídas o golpes.

ì     Asegúrese que la persona no tenga demasiado calor o pueda sentir frío.

ì     Procure que el sitio donde duerme tenga iluminación adecuada. El tener poca luz ocasiona sombras que pueden confundir y angustiar a la persona enferma, inclusive producir alucinaciones.

ì     Instale ayudas que lo orienten, como colocar lamparitas en los sitios que él frecuenta como el baño, el estudio o la sala para que pueda desplazarse más fácilmente en la noche.

ì     Evite dejarle ropa que se puso el día anterior o la que se pondrá al día siguiente en el cuarto, ya que esto constituye un motivo para incitarlo a vestirse o a salir.

ì     Trate de reducir el número de cosas que suceden en torno al enfermo al final del día. Por lo general estas horas representan las de mayor movimiento y ruido en la casa, (la hora de comer, hijos con amigos estudiando, música, etc.)

ì     Proporciónele un sitio tranquilo, libre de ruidos intensos o bruscos. Limítelo a un área de la casa en la que esté alejado de la actividad general d ela familia, a fin de que se sienta relajado y cómodo.

ì     Verifique que su cama sea confortable, con un colchón que no se ni demasiado rígido ni demasiado blando.

3. Alimentos y bebidas

ì     Restrinja el uso de determinados alimentos o bebidas: disminuya el consumo de cafeína (café, cola, té, chocolate) durante el día y elimínelos totalmente después de las cinco de la tarde. Alimentos con alto contenido de azúcar podrán también aumentar su excitación. No lo deje beber demasiado cuando se aproxime la hora de ir a la cama.

ì     Alimentos nutritivos: proporciónele una cena ligera pero nutritiva por lo menos 2 horas antes de acostarse.

4.  Actividades diarias

ì     Trate de no molestarlo o presionarlo con tareas que no le agraden.

ì     Si la persona se rehúsa a dormir en la cama, busque otras alternativas.

ì     No le permita siestas demasiado prolongadas durante el día.

ì     Trate de mantener a la persona despierta y ocupada durante el día: prográmele alguna actividad en estas horas (ver TV, escuchar música, etc.); intente que colabore en las tareas cotidianas (arreglar el jardín, doblar la ropa, ayudar en la cocina, etc.).

ì     Anímelo a hacer ejercicio durante el día, por ejemplo una buena caminata, o algo que lo mantenga ocupado, activo y despierto (puede ser ordenar las cosas, trabajos manuales, o armar rompecabezas).

ì     Trate de conservar las rutinas como acostarlo a la misma hora; si esto no funciona, considere la posibilidad que se acueste un poco más tarde.

Recuerde:

Lo más importante es infundir  tranquilidad a la persona enferma.

Si se levanta en las horas de la noche, proporciónele seguridad y apoyo. Háblele en forma serena y en tono bajo, recuérdele que es hora de ir a la cama, que es de noche, que es hora de dormir y acompáñelo a su habitación.

Nunca lo regañe ni lo presione. Esto no hará otra cosa que aumentar su angustia y desorientación.

Nunca le prescriba medicamentos sin previa aprobación médica. Los medicamentos pueden ocasionar efectos colaterales desconocidos. No todos los sedantes funcionan de igual manera, algunos pueden ser contraproducentes y causar efectos negativos.